| Nostálgico repaso de obras inacabadas - Newsletter #368 |
Nostálgico repaso de obras inacabadas - Editorial
De la mano con el recuerdo de mi tía
Ya que a lectores y participantes del blog les gusta tanto como a mí el café,
propongo que nos tomemos uno y, mientras adoramos su perfume (El perfume),
pongamos a funcionar nuestra “máquina de hacer pájaros” - ese artefacto es, para
mí, abrir la caja de los recuerdos; para otros, la de la imaginación; para otros,
la de las fantasías más ocultas- (El rock nacional durante la dictadura
[Argentina])
Yo era una niñita y mi tía solía sacarme a pasear…
Era una de esas tías que “hacen época” para siempre en la vida de los
privilegiados que pudimos disfrutarlas: un personaje que no se borra nunca de los
días, aun de los que siguen a su vejez y a su muerte después de muchos años (Ciclo vital humano: ancianidad).
Linda, morochísima, con un humor muy dulce, había sido maestra (Imágenes en
torno a la mujer).
Tenía un cuaderno en el que iba anotando a medida que su memoria se lo permitía
graciosos relatos, y retratos, de los que habían sido sus alumnos (El abandono
escolar desde la perspectiva de los propios alumnos)
Hablaba con tanto amor sobre las cosas y las personas que yo intuía desde mi
breve edad que ella quería de veras a la humanidad entera con sus plantas,
animales y piedras, lo que no es decir poco, ni es algo que se pueda asegurar de
muchos (Naturaleza).
A veces tomaba una vieja guitarra y cantaba con toda la alegría que hay en el
mundo (El cuatro en Venezuela)
Mi tía me llevó cuando yo era muy pequeña al teatro (El fantasma del Teatro
Municipal, de Enrique Butti), a conciertos, a espectáculos de todo tipo y hasta
a conferencias cuyo contenido intentaba explicarme después.
También a misa, porque era muy católica, pero de esas católicas que exclaman,
con una poeta que ella me enseñó a amar, Santa Teresa (Poesía de Santa Teresa.
Del logocentrismo a la otra lógica):
“No me mueve mi Dios para quererte
El cielo que me tienes prometido,
Ni me mueve el infierno tan temido
Para dejar por eso de ofenderte”.
O con San Francisco de Asís:
“Señor, haz de mí un instrumento de tu Paz”.
Y fue precisamente con esa tía adorable - mis hermanos y yo la llamábamos
“Tata”- que fui al cine, una tarde, a ver una película sobre la vida de Schubert,
el músico.
Vimos La Sinfonía Inconclusa.
Cuando salimos yo tenía un poco de angustia, un gusto dulce por la música y una
sensación triste porque Schubert no hubiera podido terminar una obra tan bella (Música).
Mi tía me llevó a “tomar algo”, como decíamos de chicos con tanta ilusión por
lo que íbamos a beber y comer de chocolate y otras golosinas, a una confitería
donde un pianista alegraba la tarde, y me calmé.
(Continue leyendo este artículo y deje su comentario en nuestro Blog: "Nostalgico repaso de obras inacabadas")
Por Mora Torres.
Sugerencias del
Lector
Empresa, Economía
y Negocios
Computación e
Internet
|
|
Ciencia y
Tecnología
Salud
Política e
Internacionales
Educación, Cultura
y Sociedad
|
Para dejar de recibir el Newsletter semanal, envíe
un email en blanco a newsletter-baja@listas.monografias.com
Para
registrarse y recibir este Newsletter en otra dirección: Visite http://www.monografias.com/registro.shtml.
Para
comunicarse con nosotros por el Newsletter: newsletter@monografias.com.
Para
cualquier otra consulta: contacto@monografias.com.
Por
favor reenvíe este email a cualquier persona que le pueda llegar a ser útil.
Monografias.com es un sitio de recursos
educativos totalmente gratuito. Las publicidades en el Newsletter o en el
sitio
contribuyen a mantener el servicio gratis, agradecemos la importancia que le
preste a las mismas. Bajar material, al igual que recibir estos mensajes, no
tiene cargo para los usuarios. Este email sólo fue enviado a quienes se
registraron en http://www.monografias.com Si desea
contribuir con Monografias.com, puede enviar material a trabajos@monografias.com, o visitar http://www.monografias.com/participar.shtml
para más información.
|